domingo, 22 de marzo de 2009

COMO AYUDAR A UN HOMOSEXUAL

5 pasos para ayudar a un homosexual


1- Ame


La tendencia a mirar la paja en el ojo ajeno y no mirar la viga en el nuestro, hace que nuestro amor se vea limitado. Los homosexuales no son “bichos raros”. Debemos aceptar que en la sociedad toda, existe la homofobia (miedo o temor al erotismo del mismo sexo).


2- Acepte


No acepte el pecado, pero acepte a la persona; y acéptela tal cual es. No etiquete o rotule a las personas: “éste es un débil”, “aquél es un marica, afeminado o gay”. Para los cristianos, toda persona es objeto del amor de Dios. Él desea liberar a cada ser humano del pecado y la esclavitud, para ello entregó su propia vida en la cruz. Vea a cada persona como especial tesoro para Dios y evite los rótulos negativos. Es tremendo el impacto que un “rótulo” produce sobre la vida de un individuo.
Lamentablemente, se suele pensar que una única o unas pocas experiencias de tipo homosexual “convierten” a la persona en homosexual. Si se aplica este mismo criterio, alguien que vendió una sola vez verduras debería ser verdulero y no es así.


Creer que una sola experiencia determina la homosexualidad, lleva a engrosar la lista indebidamente. En nuestro país, un hombre con una única experiencia homosexual, al ser ésta conocida, puede perder su trabajo, sus amistades y su familia, por la gran homofobia de la que hablamos antes. Del mismo modo, un adolescente con alguna atracción pasajera de tipo homosexual puede ser “rotulado” como “marica” “invertido” o “gay”, lo cual mina su autoestima y su capacidad de discriminación entre algo transitorio y lo que realmente desea él.
Aun más, con el pensamiento nefasto de que una experiencia única determina la homosexualidad, en caso de abuso o seducción circunstancial, se puede asumir un comportamiento más por prejuicio que por orientación real.
Detrás de la simple palabra “homosexual” hay una vida humana con vivencias que deben ser respetadas y relaciones que deben ser preservadas; no etiquete a la persona; si se equivoca, destruirá más de una vida.


3- Ayude


No centre toda la atención en la homosexualidad como si fuera lo único y más tremendo de la vida de ese hombre o de esa mujer. Probablemente existan otras muchas experiencias de vida que necesiten ministración y ayuda. Expresar compasión y empatía hará posible que esa persona comparta sus vivencias y sus temores.


4- Aliente


¡Lo que es imposible de lograr para los hombres, es posible para Dios! En el pasaje de 1ª Corintios 6:9-12, hay una clave en el verso 11: “...y esto erais algunos”. Aquí se apoya nuestra certeza de que el cambio es posible. Por eso nos reservamos para el final lo más importante y que establece la gran diferencia entre cualquier tratamiento psicológico y el diseñado por Dios. Creemos firmemente que el Espíritu Santo en la vida del creyente nacido de nuevo hace la diferencia para abandonar éste y cualquier otro pecado. Sea usted la persona que Dios use para estimular el cambio y la liberación.


5- Acompañe


Todos nosotros luchamos contra “tendencias carnales” y tentaciones diversas, pero podemos vencer, ¡esa es nuestra fe!
En la homosexualidad, lo normal es la sanidad por medio de un proceso, no por un toque instantáneo -aunque Dios puede obrar como quiere-; pero partamos de la base de un proceso en el cual usted debe tener y compartir la esperanza de una sanidad profunda para esa vida. Es muy importante comprender que, hasta el presente, no hay una conclusión definitiva acerca de las causas de la homosexualidad. ¿Por qué creer a nuevas filosofías sin veracidad, en lugar de creer en la Palabra de Dios? El Dr. West dice: “La investigación de las causas de la homosexualidad ha dejado numerosos misterios sin resolver”. Sin embargo, en su opinión, “los niños no nacen con el instinto sexual orientado específicamente hacia un sexo o el otro. La preferencia exclusiva por el sexo opuesto es un rasgo adquirido”. ¿Acaso no se podrá revertir? ¡Claro que sí!


IMPORTANTE: Acompañe, no discrimine; ayude, no condene; porque si los condenamos al aislamiento y la soledad, ¿cómo podrán abandonar su conducta? ¿Cómo construirán un mañana mejor?

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